La dieta de la belleza

 
 
Sus resultados no se miden en kilos ni en una reducción del contorno corporal.  Este plan dietético se centra en la salud de la piel y actúa como un auténtico tratamiento estético a la hora de reducir las líneas de expresión, combatir la flacidez o eliminar bolsas y ojeras.
 
Antioxidantes a bocados
La fotoprotección no se limita a la acción de las cremas con índice solar.  Desde el interior, también se puede combatir la acción de los radicales libres aumentando la ingesta de naranjas, kiwis, frutas rojas, fresas, berros, coles y perejil -alimentos muy ricos en vitamina C-.  Además de su papel antioxidante, todos ellos son imprescindibles para la buena cicatrización de las heridas e intervienen directamente en la producción del colágeno, que mantiene la elasticidad de la piel.
En líneas generales, puede decirse que los mejores tratamientos antiarrugas se encuentran en las frutas, en las hortalizas de color amarillo y anaranjado y en las verduras de hoja verde, que contienen buenas dosis de betacarotenos -precursores de la vitamina A-.  Esta vitamina es indispensable para la formación de los tejidos, las mucosas y las células de la piel, y contribuye, de manera muy activa, a frenar la acción de los radicales libres y, por extensión, del envejecimiento cutáneo.  El top ten del anti-aging food lo ocuparían, sin duda alguna, el melocotón, el albaricoque, el melón, la calabaza, la zanahoria, la acelga, el perejil, el berro, la col, la espinaca y la escarola.
 
Ir al grano
La lista de la compra prohibida para el acné es bien conocida por todos (fritos, grasas, chocolate, frutos secos, condimentos picantes…), pero, ¿qué hay de los alimentos que los combaten? si tu piel sufre de esta patología, debes aumentar la ingesta de cereales integrales, aceite de oliva, frutas y verduras, y sobre todo, la de ácidos grasos omega 3, capaces de diluir el sebo evitando al tiempo las inflamaciones.
 
Minerales, alta cosmética
No es casual que muchos de ellos estén presentes en la formulación de las cremas antiedad más activas.  El zinc forma parte de nuestra epidermis, está presente en carnes, vísceras, pescado, huevos, cereales integrales y legumbres, y tiene un probado efecto antiedad.
Un déficit de hierro suele ser la causa más común de que la piel esté pálida y desvitalizada.  Para darle color, toma pescado azul, huevos, levadura de cerveza, frutos secos y desecados, cereales, legumbres y verduras de hoja verde.  El azufre también es un mineral indispensable en la síntesis de la queratina y ejerce una importante acción antiseborreica.  Está presente en los huevos, en la leche y sus derivados, en los cereales integrales y en la levadura de cerveza.
 
Borrar la fatiga
Para tener un cutis luminoso lo mejor es la vitamina E, puedes encontrarla en las frutas y en las verduras frescas, pero, además, es aconsejable consumir una pequeña dosis diaria de frutos secos, de alto contenido en este elemento.  Las avellanas, las almendras, las nueces o los pistachos son las mejores fuentes, y consiguen frenar la oxidación celular y el envejecimiento de la piel al tiempo que aportan elasticidad y tersura y combaten las manchas cutáneas.  Además, las nueces y las avellanas son ricas en cobre, un mineral que actúa como un estupendo antiinflamatorio y que interviene muy de cerca en la síntesis de la elastina.  El plátano es otro de los top ten cuando hablamos de luminosidad.  Es una fruta de vocación antioxidante, que mejora la renovación de las células cutáneas y que, asimismo, tonifica la piel.  El brécol, por su parte, cuenta con buenas concentraciones de magnesio, un mineral que contribuye a expulsar los tóxicos del organismo.  Por último, no podemos olvidar el tomate, una hortaliza con un pigmento de altas cualidades antioxidantes: el famoso licopeno.
 
Recetas de belleza efecto flash
Hay una serie de alimentos fetiche cuya ingesta es capaz de resolver, casi de manera inmediata, determinados problemas de la piel y que, por sí solos, pueden actuar como nuestros cosméticos de efecto inmediato.
Para piel seca: Por lo general, la piel seca se muestra opaca, desvitalizada y con falta de luminosidad.  Para mejorar su apariencia y textura es necesario potenciar la hidratación y la nutrición de la misma, por lo que conviene aumentar la cantidad de líquidos a través del agua, zumos o infusiones, e introducir vitaminas antioxidantes en nuestra dieta.  El mejor cóctel nutritivo sería un batido de uvas, kiwi y naranja.
Para piel grasa: Ante todo, deben evitar el consumo de embutidos, dulces y comida basura, y aumentar, por otro lado, el de alimentos con fibra (granos, cereales, verduras, frutas…), y con efecto diurético como la piña, con el fín de mejorar la eliminación de toxinas del organismo en general y de la piel en particular.
Para la piel mixta: Habría que suprimir de la dieta aquellos agentes que perjudican claramente la piel, como la nicotina, la cafeína o el alcohol, por ser factores que aumentan la producción de radicales libres.  En cuanto a la dieta recomendada, ha de ser rica en vitaminas antioxidantes y en ácidos grasos Omega 3 y Omega 6 procedentes, siempre que sea posible, del pescado azul.
 
Imperfecciones, vitamínate
El ácido fólico y la vitamina B9 están relacionados directamente con la renovación celular.  Se encuentran en mayor medida en las legumbres y las verduras de hoja verde, en la mayoría de las frutas, en los cereales de desayuno enriquecidos, en el hígado y en la levadura de cerveza.  La vitamina B2 o riboflavina actúa contra el exceso de sebo y el acné.  Búscala en la leche y sus derivados, en los huevos, las carnes, los pescados, el hígado, las legumbres y los frutos secos.  La vitamina B3 o niacina, presente en estos mismos alimentos, participa activamente en el proceso de la síntesis de la queratina, por lo que es muy efectiva a la hora de homogeneizar el cutis.  La vitamina B5 o ácido pantoténico también desempeña un papel destacado en la salud de la piel.  Por último, la B6 o piridoxina está relacionada con el metabolismo correcto del zinc, un mineral que forma parte de la epidermis.  Abunda en los pescados azules, las carnes, los huevos, los frutos secos, los cereales integrales, el plátano, las espinacas, la levadura de cerveza y el germen de trigo.
 
Silicio en firme
No se le tiene demasiado en cuenta, pero este oligoelemento regenera las fibras del colágeno y elastina de los tejidos evitando los riesgos de pérdida de elasticidad y en consecuencia, la formación de estrías.  También es capaz de mejorar la flacidez de la piel y proteger el colágeno del efecto de los radicales libres.  Se encuentra en el arroz integral, las espinacas, las judías verdes, el queso, la zanahoria y la remolacha.
 
Comer por los ojos
La apariencia de la mirada también está estrechamente ligada a nuestra alimentación, las ojeras se pueden controlar con facilidad consumiendo vitamina K, única a la hora de mejorar la circulación sanguínea reduciendo el cerco oscuro que se forma alrededor de los ojos.  Se encuentra en hortalizas de hoja verde como la col, la espinaca, las hojas de nabos, la col rizada, la acelga, las hojas de mostaza, el perejil, la lechuga romana y la lechuga de hoja verde; también en verduras como las coles de Bruselas, el brécol, la coliflor y el repollo.  Y se encuentra presente, aunque en cantidades más pequeñas, en el pescado, el hígado, la carne de res, los huevos y los cereales.  En ocasiones, la aparición de bolsas en los párpados puede ser reflejo de algunas enfermedades (arterioesclerosis, enfermedad hepática, enfermedad renal, etc…).  Otras veces, las causas son congénitas, e incluso hereditarias.  Pero aún así, una recomendación importante para evitarlas es beber suficiente agua al día y reducir el consumo de grasas con colesterol.  La falta de vitaminas esenciales también puede aumentar la tendencia a acumular bolsas en los ojos, y una deficiencia de ácido fólico,vitamina B, aminoácidos esenciales o proteínas también podría ser peligrosa para el contorno ocular.  Si quieres rejuvenecer tu mirada, prueba a cambiar tu dieta para incorporar estos nutrientes de efecto lifting.
 
Selenio, desde el pelo a las uñas
Este mineral se encuentra en la pasta, la harina de trigo, el arroz, el pan integral y de centeno, los ajos, el champiñón y las setas, los guisantes, las nueces, los piñones, las almendras, el requesón, la leche descremada, el cordero, el hígado, el jamón york, el atún en lata, el marisco y el bacalao fresco.  El pelo y las uñas son especialmente agradecidos con él.
 
Menú cuerpo 10
Aumentar la elasticidad de la piel es posible con la ayuda de nutrientes como la vitamina E, capa de impedir la formación de tejido grueso en la piel.  También resultan fundamentales la vitamina C -que estimula la formación de colágeno nuevo-, la vitamina B5 -que contribuye a la cicatrización-, el zinc y el cobre -un mineral esencial para que el cuerpo utilice correctamente la vitamina C que recibe, y que contribuye al proceso de pigmentación de la piel-.  Puedes encontrar estos elementos en frutos secos, cítricos, verduras frescas, algas, pipas de girasol, huevos, lácteos, cereales integrales, carne magra, aves, setas, ostras, hígado, guisantes, lentejas, crustáceos…
 
fuente: Revista mia

 

 

 

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