Alimentos que te ayudan a perder peso, ¡comiendo más!

Arándanos protectores

Estudios recientes han mostrado que las pequeñas frutas en general (frambuesas, fresas, uvas…) y los arándanos en particular ayudan a evitar el sobrepeso y a reducir el colesterol o luchar contra el cáncer.

La clave: está en la abundancia de fibra, vitamina C y compuestos vegetales antioxidantes como las antocianinas, que les proporcionan su color llamativo.

Brócoli, la superverdura

Es uno de los alimentos más densos en nutrientes: minerales, vitaminas y otros compuestos beneficiosos.  En un plato de 100 g y solo 34 calorías tienes 2,5 g de fibra y sustancias azufradas que te ayudarán a desintoxicarte.

Un consejo: prepáralo al vapor pero sin pasarte de tiempo, cuando lo pruebes todavía debe estar crujiente.

Salmón, rico en omega 3

Toda dieta debe aportar una cantidad suficiente de ácidos grasos.  Los más beneficiosos son los de tipo insaturado y de la familia omega 3.  El salmón es una fuente excelente de proteínas.  Y preparado de forma sencilla, a la plancha, está delicioso.

Elige: si puedes, salmón salvaje, es decir, pescado en libertad.

Las espinacas te equilibran

La lista de agentes saludables que están presentes en las espinacas es impresionante: carotenos, coenzima Q10 (antienvejecimiento), hierro, vitaminas del grupo B, enzimas digestivas e incluso un poco de ácidos grasos omega 3.

Más fácil: cómpralas limpias y listas para consumir de las estanterías de ensaladas.

Té verde, el quemagrasa

De muchos productos milagrosos se dice que sirven para quemar grasas, pero se ha demostrado en muy pocos alimentos, y uno de ellos es el té verde.  Incrementa la eficacia del metabolismo para transformar los nutrientes en calorías.

Todo el día: no te conformes con una taza, ve bebiendo, sin añadirle azúcar ni miel.

Un puñadito de almendras

Es verdad: los frutos secos son ricos en grasas, pero ¿algún médico nutricionista puede decir que una paciente sufre sobrepeso porque se atraca con almendras?  Como son muy saciantes, un puñado de 12 es más que suficiente.  Aportan unas 80 calorías, pero también 3 g de proteínas y 1,8 de fibra.  Destacan por su contenido en ácidos grasos monoinsaturados, calcio, biotina (una vitamina que ayuda a quemar calorías) y arginina, que previene la hipertensión arterial.

Mejor crudas: y con la piel, que es muy rica en polifenoles antioxidantes.

Más huevos cocidos

Antes se les veía como una bomba de colesterol, cuando en realidad, por su contenido en colina, ayuda a que el hígado funcione correctamente y a que el colesterol no se dispare.  Además interesa por la cantidad y la calidad de las proteínas que aporta.

Elige: huevos de granja y prepáralos cocidos.  De vez en cuando también puedes tomarlos fritos.

Avena para desayunar

Es difícil imaginar un desayuna más sano que una taza de copos de avena, con unas pasas y frutos secos.  Es baja en calorías y alta en proteínas, fibra, minerales e hidratos de carbono de absorción lenta.  Resulta muy saciante.

Cuánta: añade dos cucharadas de copos a una taza de leche de arroz o soja y caliéntala hasta que esté a punto de hervir.

Con las manzanas, no te limites a una al día

Una manzana al día ha sido el típico consejo de abuelas y médicos.  ¿Y por qué no dos o tres? No habría ningún problema desde el punto de vista del control del peso, porque la gran cantidad de fibra que tienen ( 6 g en una pieza) te hace sentir llena, al tiempo que favorece la buena digestión.  No te preocupes por las calorías: rondan las 100 por manzana pero están bien invertidas en vitamina C y potasio, un mineral que te ayuda a eliminar líquidos.

Un consejo: siempre que puedas, compra manzanas ecológicas y cómetelas con su piel.

Garbanzo saciantes

¿Los garbanzos adelgazan? Si hablamos de los garbanzos solos, sí, cuantos más garbanzos comas, menos engordarás, porque te sentirás llena y renunciarás a otros alimentos más calóricos.  Sobre todo son ricos en proteínas, fibra e hidratos de carbono lentos.

Una idea: consúmelos en ensalada con lechuga, cebolla y maíz.

Granada, tu antioxidante

Extraer los granos exige cierto trabajo, pero vale la pena: son ricas en agua y vitaminas del grupo B, pero sobre todo en sustancias antioxidantes que seguramente explican los efectos beneficiosos que se le atribuyen desde la antigüedad.

Cuándo: el final del otoño es su mejor temporada.  Elige las más grandes, abultadas y brillantes.

Naranja entera

No podía faltar en la lista.  Gracias a la vitamina C estimula las defensas, es insustituible en una dieta de adelgazamiento gracias a la cantidad de fibra que aporta (3 gramos en una pieza).

Cómo: consume siempre que puedas la fruta entera en lugar del zumo, que aporta más azúcares y mucha menos fibra.

Incorpora canela a tus platos

Es una especia y seguramente no podrás saciarte con ella, pero siempre que puedas añádela a tus recetas.  La canela produce sensación de calor y, según los estudios, aumenta la actividad metabólica.  Así reduce la acumulación de reservas.

En infusión: para el desayuno, echa tres o cuatro hojas de laurel y dos ramitas de canela.

fuente: revista Clara

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