Trucos para todo (Hogar)

TUBERÍAS ATASCADAS

En muchas ocasiones los desagües se atascan y el agua no filtra como debería.  Un método casero, eficaz y económico es verter una taza de vinagre en el sumidero y después otra de bicarbonato sódico.  Tras dejarlo reposar unos minutos, echa en el desagüe agua hirviendo.

BLANQUEA TUS SÁBANAS

La ropa de cama blanca adquiere con los años un color amarillento.  Para que recupere el color original te aconsejamos que la introduzcas en un barreño con leche cruda durante unas horas.  Después lávala de la forma habitual.

TORNILLOS QUE SE RESISTEN

Como no apretamos y aflojamos los tornillos todos los días, cuando hay una emergencia y tenemos que quitarlos, la tarea puede ser casi imposible.  Para sacarlos con menos esfuerzo, vierte sobre ellos un poco de refresco de cola y espera unos minutos.  Saldrán fácilmente.

RETIRA EL PAPEL PINTADO DE TUS PAREDES

El papel pintado está de moda, pero a la hora de quitarlo para cambiarlo por otro, puedes vivir un pequeño calvario.  Para evitar este problema te aconsejamos que llenes un recipiente con agua caliente y le añadas zumo de limón natural y un par de puñados de sal.  Con la ayuda de una esponja frota la superficie de papel pintado que quieras retirar y empápalo bien.  Se podrá desprender sin esfuerzo.

ZAPATOS QUE APRIETAN

Si tu calzado nuevo te provoca rozaduras, tenemos el remedio perfecto.  Mételo en una bolsa de plástico e introduce esta en el congelador durante un par de horas.  Transcurrido ese tiempo, póntelos con unos calcetines (elige el grosor de los calcetines, según quieras dar de sí los zapatos) hasta que pierdan el frío.  Dejarán de hacerte daño.

LIMPIA TU ACEITERA

Para dejar impecable la aceitera, introduce en ella unos granos de café con agua bien caliente hasta la mitad del recipiente.  Agítalo como si fuera una coctelera y déjala reposar media hora.  Después, lávala con detergente para lavavajillas y un cepillito, por dentro y por fuera.  Aclara y deja secar.  Por último, introduce en su interior un poco de papel de cocina para que absorba los restos de humedad.

PELA PATATAS COCIDAS

Para quitar la piel de las patatas cocidas sin quemarte las manos, hazles una pequeña incisión lateral antes de cocerlas.  Una vez cocidas, pásalas a un recipiente de agua con hielo.  Una a una, y poniendo cada mano a ambos lados de la incisión que hayas realizado, pélalas apretándolas hacia el exterior.  La piel saldrá sola.

ELIMINA EL OLOR A PERRO

Para evitar que tu mascota huela, mezcla su champú habitual con una taza de vinagre de manzana.  Lava a tu perro con esta mezcla, masajeándolo bien para que llegue a la piel.  Después sécalo con un secador y di adiós al olor a animal en casa.

TOALLAS SIN PELUSA

En ocasiones, cuando son nuevas, las toallas suelen soltar pelusa.  Por eso, antes de estrenarlas conviene dejarlas en remojo en agua fría con un puñado de sal y un chorrito de vinagre durante dos horas como mínimo.  Además, lávalas sin suavizante en los tres primeros lavados y a una temperatura de 40º.

MANTÉN EL EMBUTIDO COMO EL PRIMER DÍA

Seguro que has observado que, tras cortar unas rodajas de una barra de lomo, chorizo o salchichón, el embutido acaba resecándose al cabo de unos días, aunque lo guardemos en la nevera.  Tenemos un truco infalible para evitar que esto suceda.  Cuando acabas de cortar, coloca sobre el extremo una hoja de lechuga y después envuélvela en papel de plata.

JOYAS LIMPIAS

Para que tus alhajas de plata queden impecables, hay una solución fácil.  Forra un pequeño cuenco con papel de aluminio.  Llénalo con agua caliente y una cucharada sopera de sal.  Coloca las joyas en la solución y deja a remojo durante cinco minutos.  Enjuágalas bien y sécalas.  Quedarán como nuevas.

QUE NO SE TE PASE EL ARROZ

Si tus invitados se retrasan y no quieres que se te pase el arroz una vez hecho, tenemos la estratagema perfecta.  Empapa un paño de cocina con zumo de limón y cubre la olla donde lo has cocinado.  Se mantendrá perfecto.

LIMONES ANTI-CAL

Para eliminar de una vez por todas las incrustaciones de cal de la bañera o las griferías, basta con frotar un limón cortado por la mitad directamente sobre la superficie de las mismas o extraer su jugo y aplicarlo con un poco de algodón.  Déjalo actuar unos minutos y enjuágalo con agua, la suciedad saldrá fácilmente.

ELIMINA LOS RESIDUOS DE TU FLORERO

Cuando se marchita un ramo de flores suele dejar depósitos minerales en el interior del jarrón.  Para deshacerte de estas marcas, puedes frotarlo con sal y después lavar con agua jabonosa.  Si el florero es muy estrecho y no te cabe la mano, llénalo de agua con sal, luego agítalo o frótalo suavemente con un cepillo para biberones y finalmente aclara con agua.  Esto eliminará las impurezas.

ENHEBRA SIN PROBLEMAS

Si te resulta difícil insertar el hilo en el ojo de la aguja porque se ha deshilachado, para por la punta del hilo un par de aplicaciones de esmalte de uñas.  Deja secar durante unos segundos y enhebrarás con facilidad.

ALARGA LA VIDA DE TU PERFUME PREFERIDO

Muchas veces nuestra colonia favorita pierde el olor poco tiempo después de habérnosla aplicado sobre la piel.  Si quieres que el aroma dure algo más, solo tienes que aplicarte un poco de vaselina en los puntos del pulso (cuello y muñecas) y perfumarte a continuación de la forma habitual.  Verás que el aroma que tanto te gusta no se irá tan rápido como de costumbre.

JERSEIS APELMAZADOS

El uso de la lavadora provoca que la lana de tus suéteres pierda cuerpo y acaba por apelmazarse.  Cuece 1 kilo de alubias blancas y, una vez fría, utiliza el agua de la cocción para poner a remojo tus jerséis.  El almidón de la legumbre hará que la lana recupere la suavidad y un aspecto esponjoso.

ELIMINA LAS MANCHAS DE GRASA

Si estás planchando tu ropa y, de repente, descubres un lamparón, no te preocupes.  No hace falta que vuelvas a meter la prenda en la lavadora.  Una medida que, por otro lado, no serviría de mucho.  Con la ayuda de la plancha, calienta la zona de la mancha de grasa durante unos segundos e inmediatamente después cúbrela con polvos de talco.  Una vez que la tela se haya enfriado, sacúdela y frótala hasta que no queden restos de talco.  La mancha habrá desaparecido.

AHORRA AGUA

En tiempos de crisis, cualquier idea es buena para ahorrar un poco de agua.  Introduce en la cisterna de tu WC una botella de plástico llena de agua.  Esta ocupará parte del espacio que tendría que ocupar el agua, lo que disminuirá notablemente el consumo.  Ahorrarás dos litros cada vez que tires de la cadena.

TUBOS DE PEGAMENTO Y TAPONES QUE SE PEGAN

El pegamento solo se endurece y realiza su función de pegado cuando entra en contacto con el aire.  Por eso es normal que, tras el primer uso, ya no consigas despegar el tapón cuando quieres volver a utilizarlo.  Para evitar que se pegue al envase, basta con que apliques una gota de aceite en él.

CERVEZA PARA QUE TU MADERA BRILLE

Si tus muebles de madera de roble han perdido el brillo, no te preocupes, solo están pidiendo una cerveza a gritos.  Echa un litro en una cazuela.  Añade dos cucharadas de cera de abeja y una cucharada colmada de azúcar.  Hierve hasta lograr una mezcla homogénea.  Una vez conseguida, retírala del fuego y deja que se enfríe.  Frota tus muebles de madera con un trapo untado con esta solución.  Verás que recuperan el brillo.

QUE NO SE TE QUEME EL PAN RALLADO

¿Cuántas veces has comprobado al comer unas croquetas o sanjacobos recién fritos que no se habían descongelado y al volver al freírlos han acabado quemándose? Te proponemos un sencillo truco para evitar que se te vuelva a carbonizar el pan rallado.  Basta con introducir tres palillos de madera o mondadientes en el aceite donde vayas a freír tus empanados.  Tu pan rallado no volverá a quemarse jamás.

CEPILLOS COMO NUEVOS

Si tus cepillos de pelo han acumulado suciedad entre las púas, no los tires.  Aplica espuma de afeitar sobre la superficie de cada uno de ellos.  Deja que actúe durante 30 minutos.  Pasado este tiempo, acláralos con abundante agua.  Quedarán impecables.

CONSIGUE QUE TUS FLORES DUREN MÁS

Antes de meter las flores en el agua, echa dos cucharadas de vinagre de manzana y dos de azúcar, revuelve bien y mételas.  El azúcar las alimenta y el vinagre evita que crezcan bacterias dañinas para ellas.  Si no tienes vinagre de manzana, no hay problema, puedes usar vinagre blanco.

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