Las diez claves del éxito

eEl Árbol de la Vida se basa en que cada proyecto que emprendemos tiene que pasar por una serie de fases para desarrollarse y tener éxito.

LA TRADICIÓN DE LA CÁBALA NOS PROPORCIONA POTENTES HERRAMIENTAS PARA REALIZAR MEJOR EL TRABAJO que nos permite alcanzar el éxito y sentir que estamos dirigiendo nuestra obra, que somos capaces de cambiar las circunstancias cuando estas resultan adversas, que la casualidad no existe y que la buena suerte dependerá de lo que plantemos.

En este sentido, la cábala es una enseñanza milenaria que trata de descifrar los enigmas de nuestro sistema de vida y explicarnos cuáles son las claves principales que nos llevaran al éxito y a la felicidad.  Se basa en el estudio de libros centenarios que equiparan el sistema solar al desarrollo del ser humano, siguiendo la sentencia de Hermes Trismegisto: “Lo que es arriba es abajo y viceversa”.  En el orden práctico, podríamos asimilar que si la naturaleza es perfecta en sus proyectos de desarrollo, el ser humano también debe de serlo, si sigue las mismas leyes.  La clave estará en descubrir cuáles son esas leyes y en qué orden se desarrollan.

LOS CENTROS DE ENERGÍA

El eje principal de la Cábala se llama El Árbol de la Vida.  Se trata de un esquema simbólico -una especie de mapa- que marca las causas y efectos de nuestra existencia y, por tanto, nos señala las pautas a seguir para aumentar nuestros logros en todos los terrenos.  Este árbol se basa en la premisa de que cada proyecto -ya sea en el ámbito físico, emocional o de las ideas- tiene que pasar por una serie de fases para desarrollarse, igual que nosotros tenemos que pasar por la infancia, la adolescencia, la madures y la vejez.

El Árbol de la Vida está formado por diez centros de energía (diez círculos o esferas llamadas sefiroth en hebreo) y 22 canales o senderos que las conectan entre sí.  Cada uno de estos canales representa un estado (sefirá) que acerca a la comprensión de Dios; y cada uno de los diez centros de energía tiene una cualidad principal y un nombre:

-Kether: Fuerza de voluntad.

-Hochmah: Suerte.

-Binah: Orden, organización.

-Hesed: Expansión.

-Gueburah: Trabajo, rectificación.

-Tiphereth: Conciencia.

-Netzah: Armonía, diplomacia, forma.

-Hod: Comunicación.

-Yesod: Visualización, proyección.

-Malkuth: Cristalización.

CÓMO ACTIVAR TU ÁRBOL DE LA VIDA

Se trata de ser conscientes de lo que hacemos mal ahora y cambiarlo con plena conciencia.  Son actitudes nuevas que deben llevarnos a mejorar o a activar la fuerza de voluntad, la habilidad de organizarnos, la rectificación de los errores, la capacidad de expansión, la buena comunicación, la imaginación, la armonía y… ¡la suerte!

Para acercar el éxito a nosotros y activar el Árbol de la Vida hay que realizar acciones que pongan en consonancia nuestras energías con nuestros objetivos.  A continuación sugerimos una serie de ejercicios que servirán para activar tu Árbol de la Vida personal en el ámbito físico y emocional.

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EJERCICIO KETHER (VOLUNTAD)

ÁMBITO FÍSICO: La voluntad es imprescindible porque nos moviliza y evita que caigamos en el terreno de la inactividad y la depresión.  EJERCICIO: Coge una hoja y dibuja un número 1 (corresponde a la voluntad), después píntalo de rojo (el color de Marte, el planeta de la energía) y escribe debajo para qué necesita voluntad.  Sitúalo cerca de tu carné de identidad o de un documento que refleje tu personalidad.

ÁMBITO EMOCIONAL: Dejar una actividad a medias es como ir abriendo ventanas en tu ordenador, llegará un momento en que se quedará colgado.  Es preciso que acabes lo que empiezas o que inicies menos proyectos.  EJERCICIO: Confecciona una lista de las actividades iniciadas en los últimos tres días.  Subraya las que hayas dejado a medias y dedica parte del día a acabarlas.  Antes de comenzar algo nuevo, piensa si tendrás tiempo o ganas de terminarlo.

EJERCICIO HOCHMAH (SUERTE)

ÁMBITO FÍSICO: La suerte hay que trabajarla de forma activa en lugar de esperar que caiga del cielo.  Debes plantarla, es decir, realizar acciones que la propicien.  EJERCICIO: De manera sincera, haz un favor a tres personas de tu entorno.  Esas buenas acciones que se convertirán en buena fortuna.

ÁMBITO EMOCIONAL: Nuestras emociones son muy variadas a lo largo del día.  Podemos pasar de la negatividad a la alegría, de la tristeza a la melancolía o de la agresividad al amor.  EJERCICIO: Asigna a cada emoción un color y pinta una raya en una hoja cada vez que sientas una intensamente.  Cuando hayan pasado tres días, comprueba qué color predomina…

EJERCICIO BINAH (ORGANIZACIÓN)

ÁMBITO FÍSICO: Es preciso organizar cada espacio de nuestra vida dándole un ámbito de actuación a nuestros proyectos.  EJERCICIO: Haz una lista de tus actividades diarias más habituales y marca el horario en el que las llevas a cabo.  De este modo podrás tomar conciencia del orden que estableces en tu rutina.

ÁMBITO EMOCIONAL: Ser desorganizados genera caos en nuestra vida y consigue que perdamos una gran cantidad de energía en actividades que nos dispersan y distraen de lo importante.  EJERCICIO: ¿Qué situaciones merman tu efectividad? Un enfado, golpes de estrés, problemas acuciantes, si te desobedecen… Confecciona una lista de las TRES situaciones que suelen repetirse y que hacen que sientas que no controlas.  La idea es que al darte cuenta te resulte más fácil dominarlas.

EJERCICIO HESED (EXPANSIÓN)

ÁMBITO FÍSICO: La expansión, es decir, el ir más allá de lo que somos o hacemos, es casi una necesidad en el ser humano.  Permanentemente tenemos el deseo de conquistar nuevos horizontes, de marcarnos nuevos objetivos.  EJERCICIO: De un salto abres las piernas.  Estira los dos brazos hacia el lado derecho como si fueras a coger algo que está un poco lejos y lo atraes hacia ti, luego haces lo mismo hacia delante y finalmente hacia la izquierda.  Mientras lo haces, piensa que estás estirándote para llegar a todos los posibles objetivos.  Siente cómo tu vida se expansiona junto con tus brazos.  Repite el ejercicio nueve veces.

ÁMBITO EMOCIONAL: La gratitud es una cualidad muy positiva para desenvolvernos en el mundo y, como dice el refrán, “es de bien nacido ser agradecido”.  EJERCICIO: Por la noche, antes de acostarte, da las gracias mentalmente por algo que te haya sucedido durante el día.  Puede ir dirigido a una persona (“agradezco a X que hoy me haya ayudado en…”) o al universo en general (“doy gracias por haber tenido un día de trabajo muy provechoso”).  Repítelo durante tres días con sincero agradecimiento.

EJERCICIO GUEBURAH (RECTIFICACIÓN)

ÁMBITO FÍSICO: La rectificación de los errores es necesaria para poder avanzar con garantías de éxito.  Si empezamos a construir una pared torcida en la base, cuando hayamos levantado la mitad parecerá la Torre de Pisa.  EJERCICIO: En un momento en el que estés calmado, plantéate uno de tus problemas actuales, de la forma más sincera posible.  Analiza sin miedo los errores (que los habrá) y búscale tres posibles soluciones).

ÁMBITO EMOCIONAL: Evita la crítica todo lo posible.  Suele ser un mordaz enemigo porque distorsiona la realidad al basarse, en la mayoría de los casos, en informaciones parciales.  EJERCICIO: Haz el propósito firme de no criticar a nadie en los tres próximos días.  ¡Inténtalo!

EJERCICIO TIPHERETH (CONCIENCIA)

ÁMBITO FÍSICO: La conciencia es esa voz interna que trata de hacerse oír y a la que bajamos el volumen tanto como podemos.  Pero finalmente es la que debe marcarnos las normas a seguir.  EJERCICIO: Un día haz el esfuerzo de levantarte a la salida del sol o, al menos, lo más pronto posible.  Con la mente descansada, dedica 15 minutos a la concentración, a dejar la mente en blanco sin retener los pensamientos.  Será la manera de intentar escuchar lo que dice tu conciencia.

ÁMBITO EMOCIONAL: La humildad, es decir, quitarte protagonismo y ponerte tú en un segundo plano, permite que puedas captar mejor los mensajes que emiten los demás.  EJERCICIO: Piensa que todo el que se cruce en tu camino durante los próximos tres días tiene un mensaje importante que transmitirte.  Para captarlo deberás prestar atención y poner todos tus sentidos en las conversaciones que mantengas.

EJERCICIO NETZAH (ARMONÍA)

ÁMBITO FÍSICO: La armonía mejora nuestra convivencia y permite que todo resulte más fácil en las actividades diarias.  EJERCICIO: Confecciona una lista de actividades que tú sabes que mejorarían tus relaciones sentimentales o familiares.  Escoge tres y ponlas en práctica.

ÁMBITO EMOCIONAL: Decir las cosas de forma dulce o armoniosa facilita mucho la convivencia, la armonía y, por tanto, la consecución de los objetivos.  EJERCICIO: Piensa en las tres palabras que más te gustan que te dediquen a ti o en las que más utilizas para halagar a alguien.  ¡Utilízalas hoy!

EJERCICIO HOD (COMUNICACIÓN)

ÁMBITO FÍSICO: Una buena comunicación entre dos interlocutores se establece cuando el otro entiende claramente el mensaje que le mandamos o cuando nosotros captamos el de él.  Lo triste es que la mayoría de las veces esto no sucede porque oímos pero no escuchamos.  EJERCICIO: Intenta tomarte tus próximas conversaciones de manera muy consciente, es decir, pon el máximo de atención en lo que dice tu interlocutor y cuando seas tú quien habla, intercala silencios.

ÁMBITO EMOCIONAL: Cada día lanzamos una gran cantidad de mensajes al mundo y son numerosos los que impactan en alguien sin que lo percibamos.  EJERCICIO: Antes de irte a dormir, sentado en tu cama, haz un repaso de la jornada, de lo que has verbalizado y lo que te han dicho e intenta darte cuenta del impacto emocional que han podido tener tus palabras o las de los demás.

EJERCICIO YESOD (IMAGINACIÓN)

ÁMBITO FÍSICO: La imaginación es una herramienta importante a la hora de conseguir nuestros objetivos porque nos ayuda a lanzarnos hacia realidades que todavía no existen.  EJERCICIO: Piensa en tres cosas que crees que son imposibles de alcanzar, tres futuribles, e imagina que se están haciendo realidad en estos momentos y cómo será tu vida cuando los consigas.

ÁMBITO EMOCIONAL: A veces necesitamos vivir situaciones límite para traspasar las barreras de lo que hemos establecido en nuestra vida.  EJERCICIO: ¿Qué determinaciones tomarías si supieras que sólo te quedan tres meses de vida? Confecciona una lista con las principales.  Luego, trata de empezar a desarrollar alguna de ellas.

EJERCICIO MALKUTH (CRISTALIZACIÓN)

ÁMBITO FÍSICO: Cuando se cumple uno de nuestros objetivos decimos que se ha cristalizado.  EJERCICIO: En la próxima semana, propónte firmemente terminar una de las actividades que tienes entre manos.  Finaliza algo, siendo consciente de que lo estás haciendo.

ÁMBITO EMOCIONAL: La clave de la vida está, a menudo, en la toma de conciencia.  EJERCICIO: Trata de recordar las diez últimas actividades que has empezado y terminado.  Y el tiempo que has tardado en hacerlo y lo que has sentido cuando las has conseguido terminar.

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fuente: revista Mia

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